Leishmaniosis canina: una enfermedad grave que podemos prevenir
- Alejandro Pomeda Congosto
- 26 jun
- 2 min de lectura
La leishmaniosis es una de las enfermedades infecciosas más importantes que afectan a los perros en España, especialmente en las zonas de clima cálido. Está causada por el parásito Leishmania infantum y se transmite a través de la picadura de un pequeño insecto llamado flebótomo, conocido popularmente como "mosquito de la arena".
Aunque muchas personas piensan que se trata de una enfermedad poco frecuente, la realidad es que es una patología muy presente en nuestro país. Por eso, la prevención y la detección precoz son fundamentales para proteger la salud de nuestras mascotas.
¿Cómo se contagia?
La leishmaniosis no se transmite directamente entre perros ni por el contacto con otros animales. El contagio se produce cuando un flebótomo infectado pica a un perro sano e inocula el parásito en su organismo.
Estos insectos son más activos durante los meses cálidos, especialmente al amanecer y al anochecer, aunque en algunas zonas pueden estar presentes durante gran parte del año.
¿Qué ocurre cuando un perro se infecta?
Una vez que el parásito entra en el organismo, permanece en él durante toda la vida del animal. Esto significa que la leishmaniosis es una enfermedad crónica.
No todos los perros desarrollan síntomas inmediatamente. De hecho, algunos pueden permanecer meses o incluso años sin mostrar signos clínicos. Sin embargo, cuando la enfermedad se manifiesta puede afectar a diferentes órganos, especialmente la piel, los ojos, las articulaciones y los riñones.
Aunque actualmente no existe una cura definitiva que elimine completamente el parásito, sí disponemos de tratamientos muy eficaces que permiten controlar la enfermedad y ofrecer una buena calidad de vida durante muchos años si se diagnostica a tiempo.
Síntomas más frecuentes
Los signos clínicos pueden variar mucho entre un perro y otro. Algunos de los más habituales son:
Pérdida de peso.
Disminución del apetito.
Cansancio o apatía.
Caída del pelo, especialmente alrededor de los ojos y las orejas.
Lesiones cutáneas o heridas que no cicatrizan.
Crecimiento excesivo de las uñas.
Sangrados nasales.
Inflamación de los ganglios linfáticos.
Problemas oculares.
Enfermedad renal, una de las complicaciones más graves.
Ante cualquiera de estos síntomas es importante acudir cuanto antes al veterinario.
La prevención es la mejor herramienta
La mejor forma de proteger a nuestro perro es evitar la picadura del flebótomo y mantener un programa preventivo adecuado.
Las principales medidas son:
Utilizar collares o pipetas repelentes durante todo el periodo de actividad del flebótomo.
Vacunar frente a la leishmaniosis cuando esté indicado.
Realizar pruebas de detección periódicas, especialmente antes de la vacunación y en perros que viven o viajan a zonas de riesgo.
Evitar los paseos al amanecer y al anochecer durante los meses de mayor actividad del insecto.
En Clínica Veterinaria Ferraz podemos ayudarte
En Clínica Veterinaria Ferraz te asesoramos sobre el protocolo de prevención más adecuado para tu mascota, realizamos pruebas diagnósticas y resolvemos cualquier duda sobre la vacunación y el control de la leishmaniosis.
Recuerda: la leishmaniosis es una enfermedad que acompaña al perro durante toda su vida, pero con una buena prevención y un diagnóstico precoz podemos minimizar sus consecuencias y ofrecerle una excelente calidad de vida.
🐾 Si tienes cualquier duda o quieres revisar el plan preventivo de tu perro, estaremos encantados de ayudarte.




Comentarios